El Congreso del Estado de Chihuahua aprobó reformas al Código Penal estatal para endurecer las sanciones contra conductas imprudenciales al conducir, ante el incremento de accidentes viales con víctimas fatales en la entidad. El dictamen retoma una iniciativa impulsada por la diputada Rosana Díaz, con el objetivo de castigar con mayor severidad a quienes provoquen homicidios o lesiones mientras manejan en condiciones de riesgo.
Las modificaciones contemplan sanciones más altas para conductores que circulen en estado de ebriedad, bajo el influjo de drogas, excediendo en más de 30 kilómetros por hora los límites de velocidad o abandonen a las víctimas tras un accidente. De acuerdo con la reforma, en los casos más graves las penas podrán alcanzar hasta 13 años de prisión, reforzando así las medidas legales para prevenir tragedias en las vialidades de Chihuahua.
La legisladora Rosana Díaz aseguró que estas reformas buscan proteger vidas y generar conciencia sobre la responsabilidad al volante. “Estamos legislando para proteger vidas y enviar un mensaje claro: la irresponsabilidad al volante tiene consecuencias. Respetar los límites de velocidad también salva vidas”, expresó. Con esta medida, el Congreso pretende fortalecer la seguridad vial y reducir los accidentes relacionados con exceso de velocidad, alcohol y consumo de sustancias.
Principales cambios aprobados
- Penas de hasta 13 años de prisión.
- Castigos más severos por conducir ebrio o drogado.
- Sanciones por exceder límites de velocidad.
- Penalización por abandonar a víctimas tras accidentes.