La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, fijó postura tras la controversia generada por el operativo desplegado en la Sierra Tarahumara, donde autoridades estatales y federales aseguraron y desmantelaron un laboratorio clandestino utilizado para la elaboración de metanfetamina. La mandataria aseguró que su administración no incurre en actos fuera de la ley y que todas las acciones de seguridad se realizan con estricto apego a los protocolos institucionales.
La mandataria detalló que durante el aseguramiento se decomisaron más de 55 mil litros de sustancias químicas líquidas, alrededor de 50 toneladas de precursores sólidos y cerca de dos mil litros de metanfetamina, información que posteriormente fue validada por la Fiscalía General de la República. Señaló que este golpe a la delincuencia organizada impidió la distribución de millones de dosis de droga, y reiteró que su administración mantendrá una política de combate directo contra el crimen organizado en el estado.
En cuanto a las versiones sobre la presencia de personas extranjeras durante el operativo, Campos Galván rechazó haber autorizado o tenido conocimiento de dicha situación y aclaró que la intervención fue ejecutada por instancias de seguridad competentes. Además, anunció la conformación de una unidad especial para colaborar en el esclarecimiento del caso. La gobernadora también lanzó críticas hacia el partido Morena, al señalar que mientras su gobierno enfrenta al crimen, existen administraciones que, dijo, han sido señaladas por presuntos vínculos con la delincuencia. Reiteró que en Chihuahua no habrá impunidad y que se actuará “caiga quien caiga”.
Puntos centrales del posicionamiento
- Defiende resultados del operativo en la Sierra Tarahumara
- Millonario aseguramiento de químicos y droga
- Niega participación o autorización de extranjeros
- Anuncia unidad especial de investigación
- Reitera postura de cero impunidad en Chihuahua