El Congreso del Estado de Chihuahua por mayoría de votos, convocó a la Fiscalía General de la República, para que presente nuevamente la solicitud de desafuero del Diputado Federal Cuauhtémoc Blanco Bravo, incorporando todos los elementos necesarios que fortalezcan el caso y, al Congreso de la Unión, para que, una vez recibida dicha solicitud, la analice con responsabilidad y objetividad, a fin de que el legislador enfrente el debido proceso como cualquier ciudadano, sin privilegios ni protecciones políticas.
Por otra parte, la 68 Legislatura del Estado de Chihuahua condena enérgicamente el uso del fuero constitucional como escudo de impunidad para presuntos agresores sexuales, y reprueba cualquier maniobra política que obstaculice el acceso de las mujeres a la justicia.
Lo anterior, una vez aprobado el Punto de Acuerdo presentado por la diputada Nancy Janeth Frías Frías (PAN), quien declaró “hay que decirlo como es, con todas sus letras: la Cámara de Diputados rechazó el desafuero de un hombre acusado de intento de violación. Y no, no se trató de una defensa legal. Se trató de un blindaje político”.
“Debieron dejar que el agresor se defendiera en tribunales, con los recursos legales adecuados, como cualquier otro ciudadano. Sin privilegios, sin compadrazgos, sin ese influyentísmo y esa corrupción que tanto critican en sus discursos”, sentenció la legisladora.
Dijo además “qué doloroso, qué indignante saber que esto se logró con el voto de cientos de diputadas. Mujeres que prefirieron obedecer una línea vergonzosa, en vez de hacer justicia. Eso es complicidad disfrazada de discurso progresista. Vi un concepto en redes sociales, que no podría describir mejor la situación: esto es feminismo doctrinal”.
Por último, declaró, ¿Dónde está el respeto a las instituciones del país? No, los diputados no podían determinar la responsabilidad de Cuauhtémoc Blanco en la agresión, eso corresponde a la Fiscalía y al Poder Judicial, pero al impedir que se le procese como a cualquier otro ciudadano, se convirtieron en cómplices.