El Partido Revolucionario Institucional (PRI) expresó un rechazo “total, categórico y definitivo” a la reforma al Poder Judicial promovida por Morena, al considerar que vulnera la división de poderes y representa una amenaza directa al Estado de Derecho. La dirigencia priista afirmó que su postura ha sido firme desde la presentación de la iniciativa y reiteró que la propuesta no debe modificarse, sino desecharse por completo.
“No se corrige, debe eliminarse”
En su posicionamiento oficial, el PRI calificó la llamada reforma judicial como una “aberración constitucional” y sostuvo que su propósito no es fortalecer la justicia, sino concentrar el poder político y debilitar los contrapesos institucionales. El partido señaló que no acompañará ninguna modificación al proyecto, al considerar que “nació viciado de origen” y que cualquier intento de ajuste representaría una simulación.
Entre los principales argumentos expuestos por el PRI destacan:
- Defensa de la división de poderes
- Protección de la independencia judicial
- Rechazo a la concentración del poder
- Preservación del Estado de Derecho
Llamado a defender la democracia
El instituto político advirtió que México atraviesa un momento decisivo para sus instituciones y afirmó que continuará combatiendo la reforma por la vía constitucional. Según su postura, debilitar al Poder Judicial implica afectar la certeza jurídica, la legalidad y la estabilidad democrática del país.
Finalmente, el PRI sostuvo que no existen “puntos medios” en este debate y llamó a la ciudadanía a respaldar un modelo de gobierno que —aseguró— respete la ley, fomente la unidad y garantice el equilibrio entre poderes.