La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, denunció públicamente una presunta persecución política en su contra por parte del Gobierno Federal, luego de que en las últimas semanas se activaran diversos procesos legales y solicitudes judiciales relacionadas con su administración. La mandataria afirmó que enfrenta acusaciones “sin pruebas” derivadas del desmantelamiento de un narcolaboratorio y señaló que ya fue presentada una solicitud de juicio político para buscar su destitución.
Durante su posicionamiento, Campos aseguró que fue citada de manera “inconstitucional” por el Ministerio Público Federal y reveló que recientemente recibió un nuevo citatorio para comparecer en la Ciudad de México por una denuncia presentada por el exgobernador Javier Corral, relacionada con un supuesto secuestro. La gobernadora vinculó el caso con el polémico episodio ocurrido en el bar Yin Yin, donde —afirmó— se intentó ejecutar una orden de aprehensión contra Corral por presunto peculado y desvío de recursos públicos. Además, criticó presuntos vínculos políticos del exmandatario con personajes señalados por presuntas conexiones con el narcotráfico.
“No me voy a doblar”: Maru Campos
La titular del Ejecutivo estatal sostuvo que existe un “doble rasero” en el actuar de Morena y la llamada Cuarta Transformación, al acusar que mientras a opositores se les persigue, a aliados políticos se les protege. Pese al escenario legal, afirmó que continuará enfrentando los procesos judiciales y defendiendo a Chihuahua “con toda la ley”. Finalmente, envió un mensaje directo a la ciudadanía al asegurar que no cederá ante presiones políticas y que continuará trabajando “al límite de sus fuerzas y capacidades” por las familias chihuahuenses.