Durante su intervención en la más reciente sesión de la Comisión Permanente, el diputado federal Rubén Moreira Valdez calificó el encuentro legislativo como “un montaje armado y planeado” por un grupo dentro de Morena, al que acusó de priorizar la confrontación política sobre el diálogo y el progreso del país. El también coordinador del Grupo Parlamentario del PRI advirtió sobre el uso de la historia con fines facciosos y el lenguaje incendiario que, aseguró, transforma la diferencia política en enemistad irreconciliable.
Moreira señaló directamente a algunos integrantes de Morena como responsables de dinamitar los procesos parlamentarios en momentos críticos para la nación, con el objetivo de generar polarización y no de respaldar a la presidenta. Criticó que, mientras la oposición busca construir acuerdos en temas clave como la seguridad y la extorsión, el oficialismo apuesta por el espectáculo político. Mencionó particularmente al legislador Gerardo Fernández Noroña, de quien dijo que ha pasado de ser un actor del debate a convertirse en un elemento de división.
En su discurso, el legislador priista rememoró episodios protagonizados por Noroña, como la agresión verbal a Porfirio Muñoz Ledo, el ingreso de un caballo al recinto legislativo y la colocación de barricadas sobre la Mesa Directiva, como ejemplos del desprecio a la institucionalidad parlamentaria. Finalmente, Moreira hizo un llamado a los miembros sensatos de Morena para dejar atrás la provocación y trabajar en unidad: “La patria es primero, no permitamos que la violencia verbal y los montajes definan el destino del Congreso”.