El gobierno de los Estados Unidos ha lanzado un mensaje contundente respecto a la migración ilegal: la frontera no está abierta y quienes intenten cruzarla de forma ilegal enfrentarán severas consecuencias. Las autoridades han dejado claro que no tolerarán el cruce ilegal de personas, y quienes lo intenten serán arrestados y deportados conforme a las leyes vigentes. Además, la aplicación móvil CBP One, utilizada previamente para gestionar ciertos procesos migratorios, ha sido eliminada, desmantelando una vía utilizada por contrabandistas para engañar a los migrantes.
En un esfuerzo por reforzar la seguridad en la frontera, los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos están utilizando tecnología avanzada, incluidos drones y sensores, para detectar e interceptar cruces ilegales. Las autoridades insisten en que cruzar ilegalmente representa un grave riesgo tanto para la vida de los migrantes como para su futuro, ya que las personas que intenten ingresar sin los documentos apropiados podrían enfrentar consecuencias criminales bajo el Título 8 de la ley estadounidense. Esto incluye la inmediata remoción del país y una prohibición de reingreso.
El mensaje es claro: no arriesgar la vida ni el futuro. La migración ilegal hacia Estados Unidos se considera peligrosa y está estrictamente penada. Las autoridades insisten en que los migrantes busquen rutas legales para ingresar al país, ya que los intentos ilegales no solo son un riesgo físico, sino que también traen graves consecuencias legales y personales.