Las fuertes ráfagas de viento que azotaron la región durante las últimas horas han dejado al descubierto la fragilidad de las carpas instaladas en el Punto para recibir a los connacionales repatriados desde Estados Unidos. Al menos cuatro de estas estructuras de gran tamaño resultaron dañadas, lo que generó preocupación sobre la seguridad de los albergues temporales. Afortunadamente, no se registraron víctimas, ya que no había personas alojadas en el lugar al momento del incidente.
Las ráfagas de viento, que alcanzaron hasta los 50 kilómetros por hora, desestabilizaron las carpas, lo que obligó a los trabajadores del lugar a improvisar medidas de refuerzo con amarres y calzas para evitar que las estructuras colapsaran. Durante este proceso, las tolvaneras invadieron el interior de las carpas, esparciendo colchones y camas recién instaladas. Este fenómeno revela la falta de consideración de las condiciones climáticas locales al diseñar el mega albergue aprobado por el Gobierno Federal, el cual comenzó a operar la semana pasada con el apoyo de más de 120 empleados.
El daño a las instalaciones obliga a la Dirección de Protección Civil a realizar una evaluación urgente sobre la viabilidad de que las carpas sean utilizadas para albergar a los repatriados. Mientras tanto, las autoridades emitieron una alerta por las condiciones meteorológicas extremas, recomendando a la población permanecer en sus hogares debido a la baja visibilidad provocada por las tolvaneras.