A las 5:50 de la mañana, con el termómetro en cero grados y Ciudad Juárez apenas despertando, el inicio del semestre universitario tuvo un detalle inesperado: mensajes escritos a mano y muñecos de peluche aparecieron en los asientos del Indio Bus, marcando el arranque del nuevo Circuito Universitario no solo como un servicio de transporte, sino como un espacio de conexión entre estudiantes.
Durante el primer recorrido, usuarios dejaron pequeños regalos acompañados de notas con deseos de buen inicio de clases y llamados al cuidado de los espacios comunes. Frases sencillas, escritas en movimiento, contrastaron con el frío del amanecer y la prisa habitual. Samanta Flores, estudiante de Derecho, fue la primera usuaria registrada del Indio Bus en este semestre, mientras que Eduardo Cruz, alumno de Psicología, destacó la puntualidad, limpieza y climatización del servicio, así como su utilidad para evitar trasbordos y llegar a tiempo a clases.
El seguimiento se realizó en la ruta amarilla, que partió del Punto Aserraderos, sobre la calle Pedro García frente a la Estación Universitaria, con siete paradas hasta el Instituto de Ciencias Sociales y Administración. El sistema opera con cinco camiones que salen cada 15 minutos, en dos turnos diarios: de 05:50 a 13:00 horas y de 15:00 a 22:00 horas. Los operadores utilizan la aplicación Bus Tracker para el monitoreo en tiempo real y los estudiantes acceden escaneando su credencial universitaria, reforzando la seguridad. Más allá de la logística, el primer día dejó claro que, a veces, un trayecto también puede sentirse como un gesto de bienvenida.